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martes, 21 de julio de 2015

Del siglo XX a nuestros días, la instantaneidad, eje central de la nueva comunicación
Antes, en el siglo pasado, utilizábamos 3 sistemas para comunicarnos; palabra, escritura e imagen. Pero… ¿qué es lo que sucede con la revolución digital?
Si ya nos pareció increíble que en el siglo XX, por los años 30 llegara el sonido al cine, hoy menos de un siglo después, nos encontramos con la instantaneidad como base del modelo comunicacional.
Imágenes, textos y sonidos se difunden por Internet llegando al planeta entero y lo hace en tiempo real, lo que provoca una profunda transformación en relación al acceso a la información y la forma en la que nos relacionamos en torno a ella. .
Inmersos en una nueva revolución económica que nos permite visualizar nuevos cambios en los modelos y plataformas de transmisión de información. Hoy en día mensaje y comunicación, están rodeados de interacción y tiempo real, aspectos que definen y determinan su eficiencia.
Si nos centramos específicamente en la telefonía, nos daremos cuenta en apenas 10 años hemos pasado de teléfonos que solo transmitían sonidos, a dispositivos que incorporan la conectividad ilimitada, la imagen y el texto… ¡Y en movimiento!
 
 
 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Motivar a través del habla

La comunicación es la base de cualquier relación. Si pretendemos que una empresa funcione bien, que tenga éxito tanto a nivel personal como económico es preciso que exista una buena comunicación entre todos, no solo entre mismos departamentos, es primordial que la comunicación fluye de forma ascendente, descendente, horizontal entre departamentos. No basta con querer que esto se de, es obligatorio implantar un sistema de comunicación, aprender a comunicar adecuadamente y adquirir las destrezas para ser hábiles socialmente. Si se consigue una fluidez en la comunicación el éxito está garantizado.
 
La personalidad constituye el estilo de reacción y de adaptación que hemos ido adquiriendo para manejarnos con el entorno.
Por otra parte, cada estilo de personalidad esta caracterizado por una manera específica de
organizar la información percibida y las manera de representar/categorizar la información, lo cual determina qué aspectos de la realidad o de los otros toma principalmente cada estilo y la manera de contactar en la comunicación. Es necesario que el directivo y el equipo conozcan estas peculiaridades si queremos mejorar y adoptar un estilo de comunicación flexible. Además, cada uno de los estilos de personalidad se mueve en aras a la satisfacción de un tipo específico de necesidades psicológicas que le motivan a la acción para ser satisfechas. Si reconocemos y reforzamos estas necesidades, estaremos empleando una herramienta precisa y personalizada de motivación. Por último, cada tipo tiene sus preferencias ambientales que condicionan sus preferencias a la hora de trabajar con otros o de forma individual. El lider o directivo que maneje estos conocimientos estará en mejores condiciones de sacar el máximo partido del potencial personal de cada colaborador.